<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-23426352</id><updated>2011-10-23T02:32:19.100-07:00</updated><title type='text'>Blog de la la Democracia Cristiana de Maipú</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://democraciacristianamaipu.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23426352/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://democraciacristianamaipu.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>PEDRO LAVANDEROS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02370365545174589582</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>2</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23426352.post-114169423431757148</id><published>2006-03-06T14:39:00.000-08:00</published><updated>2006-03-06T17:17:14.333-08:00</updated><title type='text'>Desafíos del Humanismo Cristiano</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Ricardo Arias Calderón&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;Humanismo es el pensamiento y la valoración que, en vez de concentrarse en el cosmos o en la naturaleza (cosmologismo o naturismo) o de concentrarse en Dios o un principio metafísico absoluto, considerado como excluyente de toda otra realidad (teologismo o absolutismo), se concentra en el ser humano, considerado en cuanto a su comunidad con otros hombres y en cuanto a su vínculo con el entorno natural y con una posible apertura a la trascendencia. El humanismo puede ser ensimismado e individualista y caracterizarse por un culturalismo antinaturalista y/o ateo y en esa medida es menos humanista. O puede ser participativo o comunitario y caracterizado por un culturalismo que se enraíza en la naturaleza y trasciende hacia la divinidad y en esa medida es más plenamente humanista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El humanismo cristiano es aquél en el cual la relación de lo humano a lo natural es la de una realidad creada a otra realidad creada, de modo que ambas comparten la condición de criaturas, pero se diferencian cualitativamente entre sí según un orden natural providencialmente diseñado. Y es también aquél en el cual la relación de lo humana a lo divino es la de una criatura a su Creador, tanto más íntima a pesar de su infinita distancia que la relación sobrepasa el orden de la naturaleza y penetra en el orden de la gracia. Como consecuencia, explica Hans Küng propósito de la relación ética entre lo humano y lo divino, pero que vale para toda la gama de relaciones entre ambas: Debidamente entendida, la teonomía no es heteronomia, sino la base, la garantía y también el límite de la autonomía humana, que nunca debe deteriorar en arbitrariedad humana. Sólo el vínculo al infinito ofrece libertad de cara a todo lo finito. El humanismo cristiano es en este sentido radicalmente libertario (en la significación original del término y no en el sentido según el cual designa una corriente socio-política actual).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el humanismo cristiano el hombre es la criatura que se distingue de las que le son inferiores por ser capax Dei. Creado a imagen y semejanza de Dios, el hombre es su propia vía de acceso a Dios, al mismo tiempo que guardián (steward) de la naturaleza, la cual le ofrece otra vía de acceso a Dios. Pero más aún, en Jesucristo, camino, verdad y vida, el misterio del Hijo del Hombre conduce al misterio del Hijo de Dios, en otras palabras el hombre es revelación de Dios en su misterio uno y trino. Ya Sócrates en su Apología al caracterizar como puramente humana, apuntaba hacia una sabiduría más que humana, pues sólo Dios es sabio, mientras que el hombre es únicamente amante de la sabiduría. Para el humanista cristiano el ser humano se caracteriza por una dinámica de trascendencia que se inicio en el plano histórico y desemboca en el plano metafísico. El primero y sigue siendo el primordial desafío al humanismo cristiano en su proyección social y cultural es el pluralismo, marca indeleble del humanismo moderno y postmoderno. A la pluralidad de cristianismos se añade la pluralidad de otras religiones y además la pluralidad de otras filosofías de vida no necesariamente religiosas. La respuesta a este desafío lo proporcionó Jacques Maritain desde 1936 en su Humanismo Integral sobre la base del concepto de que este corresponda a la pluralidad de humanismos, conjugando lo que tienen en común y respetando lo que tienen de diferente. El humanismo se articula en torno a dos principios. La apertura a la trascendencia es el primero. Esta debe ser tal que de cabida al humanismo cristiano, el cual es teocéntrico, pues si bien concentra su atención en el ser humano reconoce que Dios y no el hombre mismo es el centro del hombre. Por otra parte, este humanismo se acompaña de una concepción de acuerdo con la cual la criatura ni se anula ante Dios ni se hace valer sin o contra Dios, sino se habilita y rehabilita en Dios. Su relación distintiva entre la gracia y la libertad está alejada tanto de Molina como de Calvino. No reconoce la libertad creada restándole terreno a la causalidad divina, ni por lo contrario afirma la causalidad divina a expensas de la libertad creada. Su posición consiste en reconocer lo que la libertad creada recibe de la causalidad divina; reconociendo que ella es invadida, atravesada, impregnada hasta su última actualización por la causalidad creadora. Pero que no deja por ello de ser una libertad verdadera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo auténtico humanismo otorga una importancia capital a la conciencia. En el caso del humanismo cristiano la conciencia de sí mismo ha de ser evangélica. Esta formula juicios espirituales sobre su valor como persona humana, mas no ateniéndose a categorías sociológicas o psicológicas. Así descubre su propia textura espiritual como imagen de Dios e hijo de Dios, que el mal no puede corromper radicalmente. Al mismo tiempo dicha conciencia alcanza y escruta las regiones oscuras del hombre, su infierno interno, de tal modo que paradójicamente el mismo pecado que la separa de Dios atrae la misericordia de Dios, haciéndose presente en la conciencia del hombre pecador. Semejante humanismo cristiano exige, a la luz de las exigencias evangélicas con respecto a la vida temporal y profana, una transformación progresiva, que debe superar los rasgos del liberalismo burgués, en lo que tiene de racionalismo autosuficiente y de formalismo farisaico, en el contexto de un régimen cultural correspondiente en el cual predomina el signo sobre el significado, a saber la opinión pública (y a veces tan solo la opinión publicada) en la política, el dinero en la economía, así como la semiótica en la vida intelectual. Contra las expectativas que predominaron durante décadas, el humanismo marxista ha demostrado menor durabilidad que el burgués, en la medida en que llevó ciertos rasgos que heredó de éste a su más alto grado de exasperación, tales el ateísmo, el materialismo y el conflicto de clases. En el humanismo socialista, aunque estas fallas no se superan por completo, se aminoran, lo que le ha permitido al mismo una mayor capacidad de transformación e incluso le ha permitido intentar una conjunción del humanismo socialista con el liberal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo principio en torno al cual se articula el humanismo integral es el principio de la fraternidad entre todos los seres humanos, lo que abarca el respeto a los derechos humanos, reconociendo de las llamadas sociedades intermedias, la subsidiariedad junto con la solidaridad como normas rectoras de la convivencia y la opción por el comunitarismo. Así como el humanismo integral al plantear una apertura a la trascendencia sin denominación específica no reniega de la trascendencia para y hecha hombre, sino por lo contrario trata de crear el clima político, socioeconómico y cultural propicio a la afirmación de dicha trascendencia con el respeto al pluralismo sobre este particular, así también el humanismo integral plantea un compromiso de fraternidad que sobrepasa la solidaridad y la justicia social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aras de un consenso amplio sobre los valores fundamentales orientadores de la sociedad, el humanismo integral se fundamenta sobre las líneas de convergencia de los diversos humanismos. Por este hecho se piensa erróneamente que éste es menos exigente que el humanismo cristiano o que el humanismo asociado a cualquiera otra fe religiosa. El humanismo integral conjuga los valores convergentes de los diversos humanismos desde sus cúspides altas y no sólo desde sus bases bajas. El segundo desafío está condicionado por el primero. En la medida en que el humanismo integral abarca una indefinida variedad de humanismos la influencia de un determinado humanismo dentro del conjunto del humanismo integral depende de la presencia, vigencia y proyección que el mismo tenga en la vida de quienes lo profesan. En otras palabras una organización política que profesa el humanismo integral actuará de manera más cercana o distante del ideal del humanismo cristiano que una mayor o menor cantidad de sus miembros vivan más o menos auténticamente los valores característicos del humanismo cristiano. Sin confundir su vida de fe con su vida política, el cristiano ha de saber que su acción política corresponderá más fielmente a la versión cristiana del humanismo integral que en la unidad de su conciencia estas dos vidas se compenetran. Sólo a través de un esfuerzo sostenido de discernimiento es posible para un cristiano mantener a la vez, por una parte, la distinción esencial entre el humanismo integral, que su organización política profesa con la correspondiente dosis de sano laicismo, y el humanismo cristiano, que él profesa en virtud su fe con su correspondiente ámbito de lo sagrado, y por otra parte la interacción existencial entre ambos en el fondo de su conciencia y por ello en su expresión de preferencia con respecto a los objetivos y a los métodos de su actuación dentro y a partir de su organización política. Entre más diversos sean los humanismos que se conjugan en el humanismo integral de una organización política más indispensable y difícil es el ejercicio de este discernimiento. Mencionaré un tercer desafío que se le plantea al humanismo cristiano y al humanismo integral. Porque el humanismo y el cristianismo ambos tienen una historia secular y más aún tradiciones que los enraízan a nuestro pasado, pueden tender a enfocar los cambios que estamos viviendo en la actual experiencia de globalización desde una perspectiva más o menos conscientemente conservadora. Esto es tanto más así que el malestar de la globalización que ahora se siente y analiza con tanta intensidad y lucidez suscita por reacción casi instintiva un movimiento hacia atrás que intenta rehuir las formas más avanzadas de modernidad y las formas más desconcertantes aún de postmodernidad. Pero esta actitud deniega por una parte el sentido de trascendencia del humanismo cristiano y del humanismo integral, que tiene una dimensión escatológica, es decir de futuro absoluto. Y por otra parte, reduce el compromiso de fraternidad a los seres humanos que fueron nuestros antepasados o son nuestros contemporáneos, desconociendo la fraternidad para con nuestros descendientes por quienes nuestra responsabilidad es mayor y más decisiva. En otras palabras, los cambios que la globalización acarrea nos plantean la urgencia de un humanismo cristiano y un correspondiente humanismo integral que sean profundamente positivos de cara al futuro, porque están animados por una esperanza contra toda esperanza, dispuesta a superar el malestar a fuerza de creatividad, inagotable creatividad, cuya fuente en última instancia es Dios.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23426352-114169423431757148?l=democraciacristianamaipu.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://democraciacristianamaipu.blogspot.com/feeds/114169423431757148/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23426352&amp;postID=114169423431757148' title='42 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23426352/posts/default/114169423431757148'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23426352/posts/default/114169423431757148'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://democraciacristianamaipu.blogspot.com/2006/03/desafos-del-humanismo-cristiano.html' title='Desafíos del Humanismo Cristiano'/><author><name>PEDRO LAVANDEROS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02370365545174589582</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>42</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-23426352.post-114152266805507876</id><published>2006-03-04T12:25:00.000-08:00</published><updated>2006-03-04T17:37:48.083-08:00</updated><title type='text'>• Vocación y Práctica del Partido Demócrata Cristiano</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Una Respuesta a la Injusticia&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El contexto en que surge la Democracia Cristiana corresponde a la existencia de un orden injusto en lo social, político, económico y cultural, situación que motiva a los jóvenes inspirados en los principios social-cristianos a dar una respuesta adecuada de superación de tales injusticias.&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Durante esta segunda mitad de siglo, la Democracia Cristiana ha estado presente en los grandes procesos políticos, sociales, económicos y culturales de la nación, con gran arraigo en la cultura política nacional. Asimismo, ha concitado una importante adhesión de los chilenos por un largo período.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vocación por los Valores&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La historia del Partido Demócrata Cristiano brinda los fundamentos necesarios para entender nuestra vocación, comprendiendo las diversas formas que el partido ha asumido para arraigar sus valores en una realidad cambiante, pulsando los signos de cada tiempo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Fidelidad a los Principios&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Observando nuestra historia con admiración y afecto, podemos ver también nuestros aciertos y errores. Hemos aportado por más de cincuenta años, superando también momentos contradictorios.&lt;br /&gt;Reconocemos la misión de nuestros forjadores y antecesores, dirigentes y militantes que desarrollaron silenciosamente su trabajo. Recogemos de ellos su testimonio de fidelidad a los principios, su mística y valentía en la defensa de sus ideales y un espíritu de servicio que les permitió perseverar en la adversidad y hacer su valioso aporte al país.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;SIGNIFICADO DE LA FALANGE&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;La Raíz Cristiana&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En la Falange encontramos nuestras raíces. Un puñado de jóvenes inspirados en el pensamiento cristiano y su concepción de la dignidad humana, haciéndose cargo de los desafíos de su época, se propuso "instaurar en Chile un orden nuevo".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lo que Creamos&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esa "pequeña comunidad de hombres libres" -comunidad de principios, afectos y libertad en la creación- imprimió su carácter al partido desde sus inicios. El amor a la patria, la vocación democrática y popular, la defensa de la libertad y la justicia, el sentido de una economía humana, la valorización de lo cuerpos intermedios de la sociedad, su apego al derecho y a los métodos pacíficos, la alegría de vivir y el espíritu de sacrificio marcaron profundamente nuestra identidad.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL CRECIMIENTO PARTIDARIO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Nuestro Mensaje&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El país reconoció esos valores. Así, veinte años más tarde nació la Democracia Cristiana, que significaría un nuevo cauce para un mensaje que adquiría cada vez mayor credibilidad en los chilenos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Democracia Cristiana: Una Respuesta Moderna&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Recogiendo los problemas de su tiempo y una conciencia de crisis generalizada, la Democracia Cristiana dio una respuesta modernizadora adecuada a esa circunstancia histórica, que implicaba una transformación de las estructuras de la sociedad. En pocos años, llegó a ser el partido mayoritario del país.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Democracia Cristiana y los Actores Sociales&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El llamado de la Democracia Cristiana fue permeando y fortaleciendo los actores sociales y sus movimientos. Así, los estudiantes, campesinos, pobladores, mujeres, profesionales y trabajadores fueron generando nuevas formas de organización y participación en directo beneficio del país en su conjunto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Gobierno del Presidente Frei&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;La Democracia Cristiana acogió la aspiración de cambios de la sociedad chilena en su programa "Revolución en Libertad", que Eduardo Frei propuso al país en 1964. La reforma agraria, la sindicalización campesina, la chilenización del cobre, la promoción popular, la reforma educacional y el impulso a la integración latinoamericana fueron las bases fundamentales de un proyecto de largo alcance, de claro contenido democrático y popular que se llevaría a cabo dentro de los cauces institucionales.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;EL GOBIERNO DE LA DEMOCRACIA CRISTIANA (1964 - 1970)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Lucha Contra la Miseria y el Subdesarrollo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El gobierno de Eduardo Frei Montalva representó un intento decidido por dar una solución integral a los problemas de la miseria y subdesarrollo de nuestro país, por medio de cambios profundos en su estructura económica y social. Sus logros son hasta hoy valorados por el pueblo chileno.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Entorno Político y Económico del Gobierno Democratacristiano&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Durante su gobierno, la Democracia Cristiana gobernó sin alianzas, siguiendo un "camino propio". Esto explica, dadas las contradicciones políticas de la sociedad chilena en la época, que gobernara haciendo frente a la oposición intransigente de la izquierda y la derecha.&lt;br /&gt;El impacto social y político de iniciativas tan trascendentes como la reforma agraria y la promoción popular, fue relevante para modificar las estructuras de poder, pues incorporó amplios sectores a la vida nacional y generó una verdadera revolución de expectativas. A esto se contrapuso la pérdida de dinamismo de la economía, que la tornó incapaz de responder a las crecientes demandas de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;La Vía no Capitalista de Desarrollo&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hacia fines del gobierno democratacristiano, el partido definió su ideal de desarrollo con justicia social en la "vía no capitalista de desarrollo", que definía la aspiración de marchar hacia formas sociales comunitarias superando el esquema tradicional capitalista y evitando el desenvolvimiento hacia el colectivismo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Socialismo Comunitario&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Más tarde, las mismas tesis llegarían a denominarse "socialismo comunitario", lo cual en el contexto de su época representó una alternativa diferente a las propuestas de la izquierda marxista. Sin embargo, ellas no llegaron a concretarse en formulaciones programáticas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Variable Internacional&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El gobierno de Frei coincidió con un proceso de efervescencia social en América Latina, caracterizada por una creciente movilización popular. También en el mundo entero la política sufrió una profunda transformación, marcada por los intentos de imposición unilateral de modelos ideológicos globales y excluyentes. Todo ello fue generando una radicalización, una revolución de las expectativas y una desvalorización progresiva de la democracia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Relaciones entre el Partido Demócrata Cristiano y el Gobierno del Presidente Frei&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta situación influyó en las conflictivas relaciones que tuvo el partido con el gobierno, motivado por una fuerte presión que propugnaba una profundización de los cambios emprendidos, abandonando la tendencia gradualista que aplicaba el gobierno.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Elección de 1970&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para la Democracia Cristiana, la elección de 1970 no constituyó sólo un test sobre su continuidad en el poder. La crisis del sistema de gobierno que posibilitaba gobiernos de minoría, del sistema económico agotado, del ideologismo radicalizado, hicieron que fuera propuesto al país un camino de cambio basado en "la unidad política y social del pueblo". Lamentablemente, la voluntad popular expresó otra cosa.&lt;br /&gt;En este contexto, si bien el gobierno de la Democracia Cristiana llevó a cabo una profunda acción transformadora y obtuvo importantes logros en sus metas económicas y sociales, no consiguió la continuidad por el período siguiente y fue sucedido por el gobierno de la Unidad Popular, encabezado por el socialista Salvador Allende.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA CRISIS DEMOCRÁTICA Y EL GOBIERNO MILITAR&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;El Gobierno de la Unidad Popular&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Durante el gobierno de la Unidad Popular el país se vio enfrentado a un conflicto generalizado, como expresión de un complejo proceso de desequilibrio entre un gran desarrollo político, en contraste con la incapacidad del sistema económico-social de dar respuesta a las necesidades y aspiraciones de los sectores sociales emergentes.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Polarización y Conflicto&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El grado de polarización, confrontación y desconfianzas que alcanzó la sociedad chilena en esa etapa, sobrepasó una institucionalidad que no fue capaz de canalizar los conflictos, culminando en la crisis de nuestra democracia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Democracia Cristiana y la Defensa del Régimen Constitucional&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La Democracia Cristiana, como partido principal de la oposición, defendió el régimen constitucional y la democracia permanentemente. Agotó sus esfuerzos en la búsqueda de una salida democrática y pacífica a la crisis en que estaba sumido el país. No obstante, fracasó en este intento.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Democracia Cristiana y el Colapso Institucional de 1973&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El colapso institucional de 1973 significó un quiebre traumático de los puntos de referencia de la política, entendida en un contexto de normalidad. Parece difícil y arbitrario pretender una visión uniforme, coherente y construída a posteriori, que pretende sustraernos de toda responsabilidad endosándola a los demás. Igualmente, es insostenible hacer una autocrítica que se presente como descarnada e injusta. Sin embargo, es necesario cerrar un círculo histórico y proyectarnos de lleno hacia el futuro, poniendo en su justo lugar al pasado. Este Congreso es la instancia más adecuada para ello.&lt;br /&gt;El golpe de Estado fue un momento amargo y crítico para el país y por ende, para el partido. Ante el desconcierto producido, el Partido Demócrata Cristiano adoptó una posición de independencia crítica y activa, que se explica por el alto grado de polarización frente al gobierno depuesto. Producto de estos sentimientos encontrados, del temor y de la opresión social, hubo quienes, en un comienzo, ocuparon cargos subalternos en el gobierno militar, unos abandonaron la vida política activa, en tanto que otros mantuvieron con vida al partido y lucharon por preservar su estructura y rehacer las organizaciones sociales para recuperar desde allí la democracia bajo el lema de "Una Patria Para Todos". Esto significó adoptar una actitud de decidida oposición; determinante en la misma fue la lucha por el respeto a los derechos humanos, gravemente violentados por la dictadura. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Régimen Militar&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El régimen militar instauró una dictadura basada en la doctrina de la seguridad nacional, que permitió la aplicación de un modelo neoliberal. Este promovió una apertura económica externa y consolidó un modelo exportador como eje del desarrollo nacional. Sin embargo, dicha modernización, dada en la represión, estuvo marcada por la exclusión y sólo un sector reducido de la sociedad se benefició. Mientras tanto, las grandes mayorías permanecían marginadas, empeorando sus condiciones de vida.&lt;br /&gt;La dictadura cambió profundamente la vida del país. Las violaciones a los derechos humanos, la represión como práctica política y de dominación cambiaron no sólo la historia colectiva, sino la vida de cada uno de los chilenos. Modificó también la valorización de la democracia, la que se hizo profunda, permanente y generalizada.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA RECONSTRUCCIÓN DEMOCRÁTICA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;La Lucha de la Democracia Cristiana en el Período de Dictadura&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;Durante la dictadura, los demócratacristianos asumieron con nueva vitalidad sus valores permanentes, defendiendo la dignidad humana, luchando por la libertad y la justicia, tomando conciencia acerca del rol de la sociedad civil y rechazando la violencia como medio de acción política. El proceder inspirado en esos valores, la búsqueda de los cambios a través de la movilización social, la movilización político-electoral y los acuerdos entre los sectores democráticos, permitieron restaurar la democracia chilena&lt;strong&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;La Estrategia de la Concertación&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En esta etapa, la Democracia Cristiana abandonó la tesis estratégica del camino propio y asumió un rol de liderazgo en la gestación de la Concertación de Partidos por la Democracia, expresada en diversas etapas -en el Grupo de los 24, la Alianza Democrática, la Asamblea de la Civilidad, el Comité por las elecciones Libres, los Partidos Concertados por el NO- significando un cambio de estilo en la convivencia nacional, dejando atrás la confrontación para privilegiar los acuerdos por sobre las diferencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Segundo Gobierno Demócrata Cristiano&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por segunda vez tenemos un Presidente democratacristiano. Esta vez, Patricio Aylwin encabeza una amplia coalición de gobierno que se ha propuesto lograr la reconciliación nacional, restablecer la institucionalidad democrática, promover un crecimiento económico con equidad y la reinserción internacional del país.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA CONCEPCIÓN DEMOCRATACRISTIANA DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;La Consolidación de la Democracia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La consolidación de la democracia sólo se alcanza generando una gran identidad entre el pueblo y la democracia, entendida como medio o forma de vida y objetivo social. La democracia debe ser vivida como un espacio común de respeto, participación, crecimiento, creatividad y cooperación.&lt;br /&gt;Un elemento, fundamental para su consolidación en el país, es la estabilidad del sistema de partidos políticos. Sin ellos no puede haber democracia, pero su sola existencia no garantiza la democracia, como ya se comprobó trágicamente en 1973.&lt;br /&gt;La Democracia Cristiana promueve que los partidos políticos deben ir creando y renovando espacios de respeto, participación, crecimiento, creatividad y cooperación. La ausencia de esta práctica cotidiana daña la democracia, es decir, su objetivo declarado. Esto requiere, por lo tanto, que los distintos partidos ayuden permanentemente a crear estos espacios.&lt;br /&gt;Ello será posible si el discurso de los políticos y de los partidos políticos, incluidos los relativos a sus prácticas internas, se construyan en torno al eje de la participación social. Así, el punto de partida será la totalidad de la sociedad y la solidaridad.&lt;br /&gt;La democracia, por definición, es también un sistema abierto y el espacio democrático debe serlo también. La consolidación de la democracia, tanto a nivel nacional como en los partidos políticos, exige que se produzca la apertura necesaria.&lt;br /&gt;Los democratacristianos creemos que la renovación periódica de nuestras autoridades, sus mandatos limitados -tanto en el tiempo como en las materias-, el contacto con sus electores, la renovación o revisión de los mandatos y el voto directo, son conquistas democráticas que no sólo constituyen medios o procedimientos, sino son consustanciales también al contenido de igualdad y cooperación. Por esta razón, es fundamental que se apliquen plenamente en las estructuras de los partidos políticos, quienes son el canal de representación, participación e intermediación principal del sistema político.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ROL DEL PARTIDO DEMÓCRATA CRISTIANO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;El Partido Demócrata Cristiano y su Definición&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miremos ahora hacia nuestra casa: el Partido Demócrata Cristiano.&lt;br /&gt;Entendemos al Partido Demócrata Cristiano como una organización de personas de inspiración humanista y cristiana, con vocación política y de servicio que, inmersa en la sociedad, la evalúa y la interpreta para cumplir con estas tareas, captar las necesidades y esperanzas de su gente y convertirse en legítimo interlocutor y mediador entre ella y el Estado.&lt;br /&gt;Sus militantes deben ser modelo de espíritu cívico y dar testimonio de vida coherente con los principios que la inspiran, promoviendo y provocando los cambios políticos necesarios para el auténtico desarrollo de cada persona y para la construcción de una sociedad de hombres libres.&lt;br /&gt;La acción política debe superar los obstáculos que disminuyen su eficacia e impiden lograr la adhesión y la participación de la gente.&lt;br /&gt;El partido debe construir una estructura y darse una organización, tanto en lo político como en lo técnico administrativo, que facilite las relaciones internas y la concreción de las propuestas programáticas. Debe adecuarse a los desafíos de los tiempos y, por lo tanto, ser cambiante y evolutivo. Es parte de su esencia avanzar y profundizar su institucionalización como un desafío de este tiempo.&lt;br /&gt;Su acción política busca alcanzar el poder como medio para la realización del bien común, permitiendo a todos los hombres su plena realización personal, con una opción preferencial por los pobres.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;LOS OBSTÁCULOS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Los Militantes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los militantes de la Democracia Cristiana, ubicados en cada época en diversas posiciones de poder, han cometido errores, los cuales permiten aprender lecciones que evitan reincidir en ellos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Algunas Características&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;En el campo de su organización y estructuras internas:&lt;br /&gt;a) La no aplicación cabal de los estatutos y la ausencia de normas que promuevan su respeto y sancionen su incumplimiento, han conducido a reiteradas faltas a la ética y a prácticas reñidas con nuestra doctrina.&lt;br /&gt;b) El paulatino reemplazo de la calidad por la cantidad de militantes han derivado, entre otros efectos, en un exceso de electoralismo al interior del partido.&lt;br /&gt;c) Las sucesivas elecciones dejan como saldo un gran número de "autoderrotados", cuya actitud inicial más manifiesta es su marginación de las tareas partidarias. La gran captación de nuevos militantes, que en la práctica no demuestran un real grado de compromiso con el Partido Demócrata Cristiano ni un aporte significativo que ayude a su crecimiento cualitativo, sumado a insuficiente formación de los mismos, perjudica su adecuada cohesión y capacidad movilizadora.&lt;br /&gt;d) El distanciamiento del militante y sus dirigentes, respecto de la base social y sus organizaciones, agravan el desconocimiento de sus aportes y demandas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA VOCACIÓN DEMOCRATACRISTIANA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;La Fortaleza de la Vocación&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo, el Partido Demócrata Cristiano puede recurrir a su vocación, enmarcada en sus principios y a su propia historia para superar errores y flaquezas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PARTIDO DE CARÁCTER NACIONAL Y POPULAR&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Partido Nacional y Popular&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El partido Demócrata Cristiano es un partido nacional y popular, en tanto él debe constituirse en el espacio de expresión y realización de la diversidad de las comunidades y grupos que constituyen la sociedad chilena. En tal condición, debe intereactuar con otras colectividades políticas, reafirmando su propia identidad.&lt;br /&gt;En definitiva, su carácter nacional y popular le permite efectuar una permanente y necesaria orientación a una sociedad heterogénea y fragmentada.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA PRIMACÍA DEL INTERÉS NACIONAL&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Partido Demócrata Cristiano: Un Partido Nacional&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nuestro partido ha sido, a través de su historia, fiel a la visión de sus fundadores: un partido profundamente nacional. La política, de este modo, es una manera de expresar el patriotismo. Es la búsqueda de la grandeza de Chile la que queda patente desde los primeros escritos democratacristianos, tal como "Chile Desconocido", de Eduardo Frei Montalva.&lt;br /&gt;Esta intención originaria y recurrente obliga a discernir el interés nacional en cada coyuntura. Así comprendieron su labor los primeros parlamentarios y dirigentes: preocupación por el destino del cobre y el salitre, por los grandes mecanismos de perfeccionamiento de la democracia (la cédula única) o la eliminación de las consejerías parlamentarias.&lt;br /&gt;De este modo, la política es un servicio cuya grandeza radica en su dimensión nacional.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VOCACIÓN INTEGRACIONISTA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;La Democracia Cristiana y la Variable Latinoamericana&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En complemento, la integración latinoamericana ha sido una propuesta permanente de los democratacristianos. La Democracia Cristiana nunca ha sido localista, pese a su raingambre nacional, sino que, por el contrario, su horizonte ha sido mundial, con una permanente observación de los procesos y tendencias universales o en curso en algún determinado continente. Esta capacidad de observación internacional ha permitido a sus dirigentes comparar y ponderar, sin caer en el mimetismo o la copia de otros modelos culturales y realidades.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL DESARROLLO COMO NUEVO CONTENIDO DE LA POLÍTICA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;La Democracia Cristiana y el Tema del Desarrollo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya en los años cincuenta, la política democratacristiana incorpora el desarrollo como su contenido más fundamental. Esto obliga a conocer la realidad a través de una observación metódica y acumulativa. Asimismo, obliga a comprender la totalidad y las interrelaciones entre sus componentes.&lt;br /&gt;Todo lo anterior conduce a una disciplina en la acción política y, sobre todo, en la gestión pública.&lt;br /&gt;Hoy está de moda hablar de lo moderno. Pues bien, la modernización política, económica y social es un proceso que debe ser integral y equilibrado, que se traduce en oleadas sucesivas de impulsos generados desde dentro y fuera del país, aglutinando la experiencia y evolución de la humanidad hacia estados superiores de organización y convivencia. Hace más de un cuarto de siglo, los democratacristianos introdujeron esta primera modernización contemporánea, sin la cual las otras sucesivas oleadas hubieran carecido de base real.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA OPCIÓN POPULAR&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;Los Democratacristianos y sus Opciones&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una vez descubierta y debidamente asumida la multiplicidad del pueblo y su heterogeneidad, el partido Demócrata Cristiano ocupó en su seno un espacio decisivo. No obstante, diversos agentes sociales han buscado crear barreras objetivas y subjetivas entre el campo popular y la Democracia Cristiana, la cual no siempre ha tenido la capacidad plena para transmitir su propuesta global de desarrollo. La matriz doctrinaria plantea claramente el desafío concreto de la opción preferencial por los pobres, determinando en el terreno político su verdadero sentido de servicio: educar, liberar, organizar y promover la participación y el desarrollo del pueblo.&lt;br /&gt;No obstante lo anterior, el Partido Demócrata Cristiano, al proponer soluciones eficaces que contribuyan realmente a resolver el drama de la pobreza, ha de evaluar seriamente los éxitos y fracasos de las propuestas anteriores de desarrollo ofrecidas al país.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Lucha en Beneficios de los Marginados&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde sus orígenes, la Democracia Cristiana propugnó la plena incorporación de los excluidos y marginados a los beneficios del progreso y a la participación en la toma de decisiones de carácter nacional. Especial importancia ha asignado a los campesinos, trabajadores, pobladores y la juventud, sellando así su vocación popular. El propósito de integración y modernización de toda la sociedad le imprimió el rasgo indeleble de una fuerza nacional. En su actuación, no sólo ha trabajado para el pueblo, sino que, desde el seno del mismo, ha rechazado las actitudes paternalista y ha afirmado al pueblo mismo como sujeto histórico de su propia liberación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Validez de las Propuestas&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En este sentido, los democratacristianos pueden mostrar con orgullo su propuesta de "Revolución en Libertad", planteada en 1964, con un contenido de cambio social profundo y pacífico, realizada a través de la ley y la persuasión social.&lt;br /&gt;Las dificultades, errores, traumas o rupturas que marcan la década, no han modificado en absoluto lo fundamental. En esa época se realizan acciones que cambiaron positivamente la vida de los excluidos y del conjunto de la sociedad.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA CULTURA DE LOS DERECHOS HUMANOS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;La Defensa de los Derechos Humanos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Diversas personas y entidades representativas de corrientes de opinión, al igual que la Iglesia Cristiana, en particular la Católica, han contribuido a la defensa de los derechos de la persona humana. Entre estas instituciones, sin duda, la nuestra ha jugado un papel relevante.&lt;br /&gt;En la anterior etapa democrática, nuestra contribución estuvo centrada en dos cuestiones fundamentales:&lt;br /&gt;a) Convertir a las personas en el centro de la vida política y social, sobre la base filosófica del personalismo.&lt;br /&gt;b) Promover los derechos humanos, denunciando sus violaciones en cualquier parte del mundo.&lt;br /&gt;Durante la dictadura, la lucha por los derechos humanos significó para mucho de nuestros militantes y dirigentes heroicos sacrificios. Su acción fue vital y decisiva. Creer era dar testimonio de vida. El partido aprendió una lección fundamental: no se puede ser democratacristiano si no se defienden los derechos del hombre. Esta lección debe perdurar a través de las generaciones.&lt;br /&gt;Así también, debemos retomar y fortalecer los énfasis históricos con que se ha manifestado nuestra vocación política en el tiempo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA POLÍTICA COMO ACTIVIDAD LAICA DE INSPIRACIÓN CRISTIANA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;El Sentido de la Inspiración Cristiana de la Democracia Cristiana&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El partido Demócrata Cristiano reconoce la autonomía de lo temporal y el derecho de los cristianos a diversas opciones políticas. Por eso, a pesar de fundarse en los principios, valores e impulsos de mayor humanización que representa el cristianismo, no es confesional.&lt;br /&gt;La riqueza fundamental del partido es su inspiración cristiana, abriéndose al diálogo con los demás vertientes del humanismo.&lt;br /&gt;La inspiración cristiana es la fuente de su permanente renovación.&lt;br /&gt;Sin embargo, sin un análisis de los condicionamientos sociales y económicos se tenderán a destruir su definición nacional y popular. Y sin una ética de inspiración cristiana, nuestro rol mediador se reducirá a una instable articulación de intereses corporativos.&lt;br /&gt;Inspiración Cristiana y Estilo PolíticoEn síntesis, un partido como el Demócrata Cristiano busca la práctica de una pedagogía permanente. Es una pedagogía de conceptos, ideas-fuerza y, sobre todo, de estilos políticos de vida y convivencia de inspiración cristiana.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA CONVIVENCIA INTERNA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;La Amistad Fraterna&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En la convivencia interna del partido, los democratacristianos deben procurar crear lazos de amistad fraterna, ser responsables, transparentes, honestos en sus actuaciones y poner en práctica la solidaridad y la verdad. En el mismo plano de lo cotidiano, la vida familiar ha sido un rasgo constituyente de la vida política del partido. En síntesis, la afectividad tiene un lugar junto a la razón para la compresión de la vida política.&lt;br /&gt;No obstante, se requiere mayor comunicación entre los militantes, de manera que no se produzca un divorcio entre la base y quienes circunstancialmente ocupan roles dirigenciales.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LOS ESTILOS DE CONVIVENCIA EN POLÍTICA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;El Respeto Mutuo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los planteamientos políticos deben estar de acuerdo con los principios fundamentales, ir acompañados de la preservación de nuestros mejores estilos de vida y convivencia, para así lograr una sola coherencia entre nuestra vida personal y pública, con el rasgo distintivo de la austeridad.&lt;br /&gt;El respeto mutuo permite superar la dramatización de la política que, en muchos casos, tiende a traducirse en una oscilación permanente entre la apología del consenso y una descarnada lucha entre el bien y el mal al interior del partido.&lt;br /&gt;Este respeto es la base de la lealtad, de la amistad y de la confraternidad democratacristiana. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/23426352-114152266805507876?l=democraciacristianamaipu.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://democraciacristianamaipu.blogspot.com/feeds/114152266805507876/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=23426352&amp;postID=114152266805507876' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23426352/posts/default/114152266805507876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/23426352/posts/default/114152266805507876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://democraciacristianamaipu.blogspot.com/2006/03/vocacin-y-prctica-del-partido-demcrata.html' title='• Vocación y Práctica del Partido Demócrata Cristiano'/><author><name>PEDRO LAVANDEROS</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02370365545174589582</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry></feed>
